sin esperar llegar a algún sitio,
que seamos tú y yo hasta el infinito, que la noche nos llegue seguida del día, una y otra vez;
que no descanse el cielo de vernos andar.
Caminemos, sólo eso, sin buscar quedarnos en algún lugar;
andemos estos caminos que sin duda, son lo importante del destino,
son las historias de los libros,
son el motivo.
Andemos como un par de desconocidos,
pero de la mano para no perdernos.