Esta soy yo cuando estoy triste...
no hay alguna imagen porque esta siempre he sido yo
y he cambiado, crecido pero nunca he dejado de ser ... triste.
tengo recuerdos borrosos de una buena infancia, risas y pantalones rotos, de unos hermosos zapatitos rojos, dulces y pasteles de lodo, abrazos cariñosos de un señor bueno, regaños y bailes. Poco a poco la imagen se hace mas borrosa, no distingo caras, ni voces, sólo sombras, lagrimas y dolor; después, nada.
He abierto los ojos en un obscuro mundo, donde no hay alguien, donde todo es frío y solo, no hay caminos o senderos, ni sol.
Yo tampoco creí en las recetas para la felicidad y sin embargo me creí merecedora de ella, pues siempre me he visto como una buena persona, con mal carácter. Soy pretenciosa, arrogante, terca, cínica, intolerante, impaciente,
frágil, loca, artística, creativa, inteligente, honesta, generosa, confiable, leal y triste, muy triste.
Porque a pesar de todo lo bueno en mí, no he merecido aún, un amor autentico, apasionado, tierno, honesto, fuerte, feliz.
La gente viene y se va, sin esfuerzo, sin intenciones; debo recoger los pedazos de mí después de cada encuentro, nadie da la vuelta a mirarme siquiera. Aparezco en las historia de otros, por leves momentos y sin dejar huella, de todos ellos hablo en mis historias y nadie habla de mí en las suyas, soy espectador de la vida, un severo juez, porque ahí me lanzaron hace mucho.
Nunca fue mi intensión llegar hasta donde estoy, los empujones, la indiferencia me trajeron, luego, nunca quise irme.
Esta soy yo, lejos del ojo, lejos de todo, pues con y a pesar de todo, creo en la supremacía del deber, y mi deber, supera las mundanas ambiciones, estoy lejos del consciente humano, de la hipocresía humana, de la vileza de sus almas. Porque creo que existimos humanos, creados para ir mas allá, para caminar donde ningún otro o donde muy pocos.
Esta soy yo, y esta es mi historia.
(LETICIA ISLAS)