Estos labios que una vez ardieron
en el fuego de tu boca se han enfriado
estas manos que rezaban por tu bien
hoy proclaman tu derrota
la piel que marcaste con tu lengua, cicatrizo
y estos ojos que lagrimas derramaron por ti
ya no lloran,
ya no miran,
ya no hay luz.
Ya no queda más que un dulcísimo dolor
nada más que un suspiro apretado
una llaga punzante y un rio de sangre
hay un olor a rosas, un viento tibio
en mi vientre un deseo carnal,
pero nada tuyo quedo, y aunque aun
respiro un aroma a ti, ya no me humedezco
ya no grito,
ya no siento,
no tengo motivo…
tu imagen se borra, ya no se escucha tu voz,
ya no tiemblo al pronunciar tu nombre,
estas piernas ya no andan
estas manos ya no tocan
estos labios no besan
este corazón se ha muerto
esta vida a comenzado al fin…
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