viernes, 6 de marzo de 2015

Tú estás aquí

No me pidas que escriba de ti
no me pidas que cuente nuestra historia
ahora que sólo es un recuerdo,

pues ahora que no debo pensarte
no debo llorarte, ni reírte , no deba esperarte...
aún te extraño.

Te guardo en mis adentros, en el fondo 
de mí, te traigo y te avivas
en cada pedazo de memoria que reprimo
y duele, de veras dueles.

No me pidas que mis palabras
te mencionen en cada verso que escribo
en cada mohosa prosa que me venga
como luz, en cada ¡hola! o ¡adiós!
que digo.

Tú estás aquí, desde el principio
desde aquella sonrisa primera
aquella mirada sorpresiva 
desde aquel húmedo beso
que a escondidas nos dimos.

No me pidas entonces que te olvide
que trate de seguir un camino distinto,
no esperes que mitigue el dolor
con esperanza en futuros amores

si llevo tu recuerdo como vestido
tus besos como botín de guerra
si tus pasos aún son mis zapatos
y mi cama es aún tu cama

aunque nos separen tus traiciones
y mi quererte a medias,
tú estás aquí, como aquellos días 
y aquellas noche en que fuiste mío y yo fui tuya.

Como sigue siendo ahora,
que sin pedírmelo, te me cuelas en cada
verso, palabra o memoria torcida
Como ahora que tengo ganas
de reclamarte, a quien te tenga,
para reclamar lo que por derecho de piso
es mío, y darte lo que por decisión es tuyo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario