con delirio de ausencias
con un soplo de esperanzas
con un píe bajo la tierra
una manó helándose en la muerte
te extraño pero no debo decirte nada.
Debajo de mi cama crecen las semillas de un infortunado amor
basilador, risueño y fugitivo
me crecen los años en los dedos
y se carcome mis sueños
se me acumulan los fracasos.
Si te estoy extrañando
no debe ser casualidad
pues alguna ves nos sorprendía
el amor, juntos, mirándonos fijo
me tatuó el tiempo tu nombre
no es por ironía que ya no estés
Si te extraño es porque un día te quise
como muy pocas cosas se quieren en la vida, con poca voluntad y soberbia de saberte mío, con locura espontánea y frenesí de primavera
Te extraño todavía, porque todavía te amo.
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