jueves, 14 de febrero de 2013

Espero que sea como la mía

Tengo la sospecha de que este dolor
sólo es mío, que esta soledad sólo
la siento yo...
Pues me llega la imagen de que sus
brazos no están vacíos y que su boca
sigue profiriendo la misma mentira.

Loca de mí que estando sola lo espero
que estando destrozada tengo fe
que sabiéndolo ajeno, lo creo mío,
Que locura la mía, que bajo la lluvia
aguardo por su refugio.

Sí, debo estar demente, si pienso
que todo puede ser diferente sólo
con este amor  que mata.

Por ello espero, que sea tal su desasosiego
como es el mío, tan difícil se le haga la vida
como es la mía, que no conciba sin mí su futuro
que cada día sea insoportable sin mis besos
que rompa en llanto por cada recuerdo.

Porque nada es más justo que la misma miseria
que yo tengo, por eso espero que el mismo Dios
tenga piedad de ambos, de mí porque lo espero
y de él por lo que a pulso se ha ganado.

viernes, 8 de febrero de 2013

La ansío

No le temo a la muerte
de hecho la ansío
despierto cada mañana
sabiendo que llegara la noche.

No temo morir, ni dejar este mundo
de hecho, ansió irme lejos de esta
inmundicia, lejos de las mentiras
humanas y su falsa inteligencia.

Llegue aquí desde un mundo lejano
donde no hay cordero ni rosas
pero reina el silencio de la verdad
la riqueza de la felicidad auténtica.

Ansió volver a casa
allá entre las estrellas
lejos de esta raza, inmune a La Paz
indiferente entre ellos
locos dementes y completamente ciegos.

Por ello no temo a la muerte
la ansío, la espero y ruego
porque me llegue pronto
si con ella emprendo el camino...

domingo, 3 de febrero de 2013

más suyo que mío

Él extraña mi cuerpo, pues éste me lo ha dicho
cada noche que arrebatado de su sueño le sobreviene
el deseo impetuoso de unos tibios labios,
el desasosiego de la lujuria.

Lo sabemos, él extraña mi cuerpo...

Le viene un deseo de piel con piel
lo gobierna las ansias que se resbalan de mi boca
de lado a lado humedeciendo el camino
y se detiene justo en el borde de un gemido.

¿A donde irá a parar el loco y vehemente
gusto de un cuerpo? ¿de estar en los brazos de alguien,
de tener la certeza de que algo me hace falta?

Yo lo sé y él lo sabe,
nuestros cuerpos lo reclaman
no pretendo ignorar las desavenencias
que el deseo de él me ha traído,

pero ahora sólo me queda el sofocante
delirio, el desaliento de ahogar las
ganas entre mis piernas, engujar la carne
tan suya como mía, este sexo mas suyo que mío,

porque sé que él lo sabe... extraña mi cuerpo
la mordida de mi boca
el ungüento de mis dedos,
extraña cada rincón de mí,

yo extraño el olor de su sangre
el sabor de su carne
la saliva ardiente de su boca.

Él lo sabe tanto como yo,
extraña mi cuerpo,
éste que es más suyo que mío
éste que con voz lastimera
lo implora, lo llama
y es más suyo que mío...

viernes, 25 de enero de 2013

ELENORE

Arde la llama sutil de una vela al pie de una cama,
la cobijan sabanas blancas, la perfuman el olor
de frescas rosas, le sostiene la mano
las manos esperanzadas de quien  no la deja irse.

Con arritmia le palpita el corazón y musita  despedidas,
con vehemencia le suplica que no se vaya,
le enjuga el  llanto y él pide que se quede,
... un día mas
 -mi amor, mi querida  Elenore,
mi niña, mi pobre Elenore...

El soplo frío del viento, que por una rendija
se ha colado, apago la vela, que tintineaba al ritmo
de un moribundo, y en el desaliento silencioso
de un hombre, se escucha

-mi amor, mi querida Elenore
-tú que en la pureza de un amor infinito
me salvaste de mi mismo,
tú que perdonaste injurias y malos ratos
que soportaste de mí todos los males
ahora como castigo divino, te apartan de mí
te pierdo... mio amore Elenore.

Yo que sobre ti proferí mentiras
y colgué en tus ojos la desdicha
recibí de tus manos sólo bendiciones
jamas quisiste irte de mi lado
aguardaste detrás de mi puerta
esperaste cada día a que volviera
a amarte, siempre estuviste cerca.

Pero ahora mi amada Elenore
te llevan, se  plasmo en tu mirada
la ira de la muerte, te llevaran carruajes
con alas, tan lejos de mí.

oh mi querida Elenore, si tan sólo
tuviese un día más, podría decirte
cuanto es que te ame,
te haría saber que aun te amo
sabrías que siempre lo haré.


miércoles, 5 de diciembre de 2012

Sin ti, sin mí

Las sombras me llaman,
corrigen mi silencio y me gritan,
me invade algo podrido
tú ya no me salvas.

He perdido mi rumbo,
ese camino amarillo se
ha ennegrecido en tus manos,
las que me sostenían.

Se quebró tu palacio de naipes
y abajo se vino la vida
que en el me construí,
ahora tengo que seguir,
sin ti sin mí...

No me tengo pena
pero ahora ya no me queda
más que la lástima y el desaliento
más que el llanto atrapado
y aquel beso que nunca te di

Ahora estoy de nuevo sola,
como en un principio
sola sin ti, si mí.