debo decirte, o tal vez no deba decir algo
pero quiero decirte todo...
desde que no estas, me hundo en la soledad
en esa que deja flotar los recuerdos
en la taza de té, la que deja que los duendes
jugueteen sobre la cama, que me tira y levanta
cuando aparenta ganas
yo la dejo vestirme de llanto cada mañana
la dejo entrar con los zapatos sucios
dejar sus huellas por toda mi casa
la dejo y digo nada...
desde que no estas me viene un anhelo viejo
o deseo nuevo, todo en papelitos para pegar
desde que no estas la vida parece ignorarme
aun cuando yo sé que me sabe,
me sabe, porque en ella me hice contigo
ella nos vio caminar de la mano
nos miro llegar e irnos
ahora es la soledad, la vacuidad de la vida
la que adorna mi comedor, la que cobija mis
noches, pero yo digo nada, yo lo callo todo.
jueves, 28 de noviembre de 2013
martes, 26 de noviembre de 2013
Cruzaré el Patiecito...
Hay un dolor ardiendo en mi vientre,
el rojo carmesí fluye de mis labios tibios y palpitantes,
me viene un grito ahogado de las tripas
y sólo sale un suspiro pequeño, apenas susceptible.
Me caigo en la obscura cama de un frío amante,
indiferente de mis llantos, ciego y bastante sordo de las manos,
me da caricias mudas de consuelo y un agrio beso...
Mi corazón se sobresalta de saberlo,
pero me acurruco entre sus brazos,
las sábanas manchadas de tierra,
las almohadas no dejan espacio entre las piernas abiertas,
sostienen los muslos punzantes de un consorte.
A plena nada de un todo aborrecido,
me lanzo a las redes de la mentira,
cómodamente me hago nido de su conformismo
y finjo cándido deleite.
No me busques, no me encuentro presente,
planifico mi huida irrevocable,
atestiguada por las textuales confesiones,
nada queda por contarse para los rincones,
de un viejo cuarto sabiondo de placeres archivados,
pasados amoríos de la cama rota,
complicaciones de la pornografía casera.
No me llevaré nada que no trajera,
y no dejaré nada que no estuviera aquí desde antes.
No habrá más sol por las mañanas o canciones vecinales,
no habrá más goteros de esperanza,
de encontrar mi espacio en el espacio ocupado de conveniencia.
Me voy con las maletas bien dispuestas,
de rueditas escandalosas,
un taza con restos de tinta negra,
azúcar en los calzones,
un llavero de fotografías improvisadas,
un discurso pretencioso y muy bien armado,
la imagen de un ropero bajo llave,
donde guardas la carta de tus amores pasados.
Vacilaré en el primer paso, pero cruzando el patiecito con césped,
me cubriré los ojos para no mirarte,
mejor me taparé las orejas para tararear una canción de despedida,
jalaré la manija de la puerta y caminare hacia una reja,
colmaré mi futuro con "te lo dije" para saber a descontento y reproches.
Cuando por nostalgia te recuerde,
recortaré en pedacitos tu constante aparición,
la mezclaré con cloro para que se desmanche y fluya la mugre en el agua.
Hoy lo decido todo después del llanto,
para que mañana me de amnesia selectiva
y pueda olvidar lo que te decía justo unos segundos atrás.
el rojo carmesí fluye de mis labios tibios y palpitantes,me viene un grito ahogado de las tripas
y sólo sale un suspiro pequeño, apenas susceptible.
Me caigo en la obscura cama de un frío amante,
indiferente de mis llantos, ciego y bastante sordo de las manos,
me da caricias mudas de consuelo y un agrio beso...
Mi corazón se sobresalta de saberlo,
pero me acurruco entre sus brazos,
las sábanas manchadas de tierra,
las almohadas no dejan espacio entre las piernas abiertas,
sostienen los muslos punzantes de un consorte.
A plena nada de un todo aborrecido,
me lanzo a las redes de la mentira,
cómodamente me hago nido de su conformismo
y finjo cándido deleite.
No me busques, no me encuentro presente,
planifico mi huida irrevocable,
atestiguada por las textuales confesiones,
nada queda por contarse para los rincones,
de un viejo cuarto sabiondo de placeres archivados,
pasados amoríos de la cama rota,
complicaciones de la pornografía casera.
No me llevaré nada que no trajera,
y no dejaré nada que no estuviera aquí desde antes.
No habrá más sol por las mañanas o canciones vecinales,
no habrá más goteros de esperanza,
de encontrar mi espacio en el espacio ocupado de conveniencia.
Me voy con las maletas bien dispuestas,
de rueditas escandalosas,
un taza con restos de tinta negra,
azúcar en los calzones,
un llavero de fotografías improvisadas,
un discurso pretencioso y muy bien armado,
la imagen de un ropero bajo llave,
donde guardas la carta de tus amores pasados.
Vacilaré en el primer paso, pero cruzando el patiecito con césped,
me cubriré los ojos para no mirarte,
mejor me taparé las orejas para tararear una canción de despedida,
jalaré la manija de la puerta y caminare hacia una reja,
colmaré mi futuro con "te lo dije" para saber a descontento y reproches.
Cuando por nostalgia te recuerde,
recortaré en pedacitos tu constante aparición,
la mezclaré con cloro para que se desmanche y fluya la mugre en el agua.
Hoy lo decido todo después del llanto,
para que mañana me de amnesia selectiva
y pueda olvidar lo que te decía justo unos segundos atrás.
jueves, 14 de noviembre de 2013
ERES TÚ
Hay en mis ojos la mirada de un dulce amor
tibio como la mano que me sostiene,
Hay en mis pasos el paso firme de quien me
acompaña...
Y cuando me veo en tus ojos...
lo sé, lo siento como fuego
algo crece en mi corazón
como en tierra fértil,
un tierno y dulce amor
Y qué es el amor, me dices...
Nada puedo saber yo, que ando a tientas
por el mundo, que aprendo con cada respiro
y me equivoco en cada exhalación
Pero si me lo preguntas, a mi sólo me parece...
el amor es el resumen de todo las cosas,
es la esencia de la que esta hecho Dios...
el amor, para mí, eres tú.
Y así como la sonrisa de un niño
como flor creciendo en el invierno
como el perdón y la esperanza
así se llena mi pecho de esto que no llamo
de ningún modo, que siento como lo hacen todos
que dejo que se agigante, así como tu caricia
cada mañana, lo dejo crecer y encenderse en mi
corazón...
tibio como la mano que me sostiene,
Hay en mis pasos el paso firme de quien me
acompaña...
Y cuando me veo en tus ojos...
lo sé, lo siento como fuego
algo crece en mi corazón
como en tierra fértil,
un tierno y dulce amor
Y qué es el amor, me dices...
Nada puedo saber yo, que ando a tientas
por el mundo, que aprendo con cada respiro
y me equivoco en cada exhalación
Pero si me lo preguntas, a mi sólo me parece...
el amor es el resumen de todo las cosas,
es la esencia de la que esta hecho Dios...
el amor, para mí, eres tú.
Y así como la sonrisa de un niño
como flor creciendo en el invierno
como el perdón y la esperanza
así se llena mi pecho de esto que no llamo
de ningún modo, que siento como lo hacen todos
que dejo que se agigante, así como tu caricia
cada mañana, lo dejo crecer y encenderse en mi
corazón...
domingo, 20 de octubre de 2013
Húmedas aceras
la lluvia cubre las calles de una ciudad indiferente
moja los rincones a quien nadie presta atención
locos se pasean por las húmedas aceras,
para empaparse los zapatos
de esta mierda de humanidad.
martes, 24 de septiembre de 2013
La oruga
En un día que todos podría llamar "normal", estaba sentada en una banqueta cualquiera, de una calle cualquiera, de una colonia cualquiera, de una ciudad cualquiera.
Subestime la sencillez de lo verdaderamente hermoso, lo magnífico y extraordinario de lo insignificante que es el mundo mirándolo desde mis ojos, un cristal marrón de sublimes matices, una perspectiva abstracta de la realidad ya retorcida de un Dios inexistente pero presente.
Las hormigas atacaban desenfrenadas, iracundas y precipitadas a una indefensa pero -ávida de libertad- oruga. Esta era una lucha feroz, decenas de pequeñas guerreras al ataque de un enorme pero torpe gusano.
-tú, muévete a su derecha y empuja, tú del otro lado. Desplieguese, vamos, todas juntas que es una presa difícil.
-por mi vida, señora de los insectos todos, sálvame. Que he hecho yo para merecer tu castigo, sálvame de este predicamento señora, que me atacan, que muero....
- a mi cuenta, uno, dos, ataquen el flanco izquierdo. Ahora halen al unísono. Uno, dos halen, uno dos halen.
-por mi vida señora, ten piedad, oh no, me tienen, me tienen, esta es mi hora, que insignificante, desprovista de satisfacciones, lejos del anhelo, que paupérrima ha sido mi vida, y ahora... Muerte, desaliento que me toca, vamos reina mía, déjame caer de una vez al obscuro tártaro de los insectos...
Y de pronto una ramita de arbusto empuja a la oruga y esta sube apresurada por el. Se mueve con gran velocidad y la rama cae en un gigantesco "zas" , pero viva, la oruga sigue viva...
Subestime la sencillez de lo verdaderamente hermoso, lo magnífico y extraordinario de lo insignificante que es el mundo mirándolo desde mis ojos, un cristal marrón de sublimes matices, una perspectiva abstracta de la realidad ya retorcida de un Dios inexistente pero presente.
Las hormigas atacaban desenfrenadas, iracundas y precipitadas a una indefensa pero -ávida de libertad- oruga. Esta era una lucha feroz, decenas de pequeñas guerreras al ataque de un enorme pero torpe gusano.
-tú, muévete a su derecha y empuja, tú del otro lado. Desplieguese, vamos, todas juntas que es una presa difícil.
-por mi vida, señora de los insectos todos, sálvame. Que he hecho yo para merecer tu castigo, sálvame de este predicamento señora, que me atacan, que muero....
- a mi cuenta, uno, dos, ataquen el flanco izquierdo. Ahora halen al unísono. Uno, dos halen, uno dos halen.
-por mi vida señora, ten piedad, oh no, me tienen, me tienen, esta es mi hora, que insignificante, desprovista de satisfacciones, lejos del anhelo, que paupérrima ha sido mi vida, y ahora... Muerte, desaliento que me toca, vamos reina mía, déjame caer de una vez al obscuro tártaro de los insectos...
Y de pronto una ramita de arbusto empuja a la oruga y esta sube apresurada por el. Se mueve con gran velocidad y la rama cae en un gigantesco "zas" , pero viva, la oruga sigue viva...
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
.jpg)