Hay un dolor ardiendo en mi vientre,

el rojo carmesí fluye de mis labios tibios y palpitantes,
me viene un grito ahogado de las tripas
y sólo sale un suspiro pequeño, apenas susceptible.
Me caigo en la obscura cama de un frío amante,
indiferente de mis llantos, ciego y bastante sordo de las manos,
me da caricias mudas de consuelo y un agrio beso...
Mi corazón se sobresalta de saberlo,
pero me acurruco entre sus brazos,
las sábanas manchadas de tierra,
las almohadas no dejan espacio entre las piernas abiertas,
sostienen los muslos punzantes de un consorte.
A plena nada de un todo aborrecido,
me lanzo a las redes de la mentira,
cómodamente me hago nido de su conformismo
y finjo cándido deleite.
No me busques, no me encuentro presente,
planifico mi huida irrevocable,
atestiguada por las textuales confesiones,
nada queda por contarse para los rincones,
de un viejo cuarto sabiondo de placeres archivados,
pasados amoríos de la cama rota,
complicaciones de la pornografía casera.
No me llevaré nada que no trajera,
y no dejaré nada que no estuviera aquí desde antes.
No habrá más sol por las mañanas o canciones vecinales,
no habrá más goteros de esperanza,
de encontrar mi espacio en el espacio ocupado de conveniencia.
Me voy con las maletas bien dispuestas,
de rueditas escandalosas,
un taza con restos de tinta negra,
azúcar en los calzones,
un llavero de fotografías improvisadas,
un discurso pretencioso y muy bien armado,
la imagen de un ropero bajo llave,
donde guardas la carta de tus amores pasados.
Vacilaré en el primer paso, pero cruzando el patiecito con césped,
me cubriré los ojos para no mirarte,
mejor me taparé las orejas para tararear una canción de despedida,
jalaré la manija de la puerta y caminare hacia una reja,
colmaré mi futuro con "te lo dije" para saber a descontento y reproches.
Cuando por nostalgia te recuerde,
recortaré en pedacitos tu constante aparición,
la mezclaré con cloro para que se desmanche y fluya la mugre en el agua.
Hoy lo decido todo después del llanto,
para que mañana me de amnesia selectiva
y pueda olvidar lo que te decía justo unos segundos atrás.